martes, 12 de julio de 2011

FACUNDO CABRAL.

SIN PALABRAS, PARA QUÉ...? DIOS LO ACOMPAÑE, Y GRACIAS POR TODO.

Este sábado pasado, como todos los sábados me levanto y prendo la compu para leer los diarios y veo con mucho estupor la muerte de Facundo… Cabral en un atentado.
Lo primero que pensé -prejuicio- fue alguien que lo hizo callar, alguien al que le molestaba; porque si bien lo seguían muchos a muchos les molestaba, como molestó en su momento el Mahatma Gandi y lo hicieron callar.
Es peligroso decir la verdad en HIPOCRILANDIA, puede alguien hacernos callar, ese es el miedo que tienen los amigos de CONFIDENCIAS y no es exageración y si bien al PROGRAMA lo siguen cada vez más molestamos a muchos y eso que callamos más de lo que decimos.
Cuando me entero de la forma en que murió este grande y famoso, veo que no lo hicieron callar sino que fue una muerte por error, entonces el título cambió: “La muerte de un gran inocente”. Él mismo dijo muchas veces que su destino estaba marcado, era un HOMBRE DE MUCHA FE, porque estuvo guiado desde el más allá y lo llevaron a Guatemala para morir de esa forma, como un mártir; la sangre de un inocente una vez más, ojala esto marque un hito, un desconocido hito, como lo fue la vida de este personaje inolvidable que vino para enseñar cantando.
Que el hito marque el cambio estamos esperando, ese sería una gran hito.

Su fama fue guiada desde la nada y su muerte le dio más fama aún para que sus enseñanzas, que son de arriba, llegue a todo el mundo.
Él mismo se congratulaba diciendo la cantidad de lenguas en que fueron traducidas sus canciones y algunas de ellas las daban como propias, de autor anónimo, se las adjudicaban, porque no hacían mal a nadie y eran para seguir sus consejos, pero el hombre… no cambia jamás.