La Nave de los locos
Este artículo trata sobre la pintura de El Bosco. Para la obra literaria de Sebastian Brandt,
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| La nave de los locos |
| El Bosco, 1503-1504 |
| Óleo sobre tabla • Gótico |
| 58 cm × 33 cm |
Museo del Louvre, París, Francia | | | | |
La nave de los locos es un cuadro del pintor
flamenco El Bosco, ejecutado en
óleo sobre tabla y que mide 58
cm de altura por 33 cm de anchura. Actualmente se encuentra en el
Museo del Louvre de
París (
Francia), donde llegó en
19181 y que lo exhibe con el título de
La Nef des fous.
Como el resto de obras de su autor, carece de una datación unánime entre los especialistas. Se ha señalado el período
1503-
1504, mientras que Wundram indica, simplemente, «después de
1490».
2
Parece claro que es una obra tardía del Bosco, debido a la factura
desenfadada del cuadro, en particular en los colores frescos del cielo y
del paisaje.
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Historia
El Bosco es un pintor flamenco cuya obra se sitúa a caballo entre los
siglos XV y
XVI, una época en la que los conflictos sociales estaban en su apogeo y en que la religión pasaba por una profunda crisis. La
pintura flamenca es fiel a la tradición religiosa.
El éxito de la obra del Bosco fue sin duda posible sólo por la
coyuntura del momento, cuando en Italia emergían los principios del
Renacimiento como el descubrimiento de la
perspectiva y el conocimiento de la
anatomía, mientras que en los
Países Bajos aún estaban de actualidad las tradiciones de los pintores
medievales, como lo demuestra El Bosco con su eterna lucha entre el Bien y el Mal.
En esta
nave de los locos, El Bosco lleva al espectador a un mundo tanto
real como
surreal. La
nave de los locos va más lejos del aspecto burlesco que se aprecia en un primer acercamiento. Describe la
locura
de la humanidad pecadora que conduce a la muerte, criticando a los
hombres que viven al revés perdiendo sus referentes religiosos. Muestra a
humanos pródigos que malgastan sus vidas jugando a las cartas,
bebiendo, flirteando y comiendo en lugar de emplearla de manera "útil".
De esta manera, a través de la pintura se critican las costumbres de la
sociedad de la época en que fue pintada, de forma
alegórica: las profanidades presentes en todos los grupos sociales (incluido el
clero, como se puede ver, en primer plano de la pintura), el juego y la bebida.
El mundo que pinta es un mundo al revés tal como se lo encuentra en
la vida de la época (aparte de las intervenciones de origen imaginario
del artista). Aquí no reina la cabeza sino el vientre. Si la cabeza no
reina es que está loca. Su locura es adorar el vientre, su locura es el
pecado. La gula y la lujuria eran defectos muy extendidos desde hacía
tiempo en los monasterios. El Bosco muestra por lo tanto su visión del
mundo de la época, criticando la moral disoluta de la clerecía, el vicio
en la vida monástica y la locura humana que cede a los vicios.
Tema
La nave de los locos es un tema recogido en las tradiciones de
Flandes en el
siglo XV. En efecto, la obra del Bosco encuentra también sus fuentes en la literatura de la época. En
1494 se publicó en
Basilea la obra
satírica alemana La nave de los necios o Narrenschiff, escrita por
Sebastian Brant.
S. Brant acoge, en su simbólica nave, locos de todas las categorías, y
hace que desfilen las debilidades humanas. Una de sus estrofas dice: «Es
mejor seguir siendo laico que comportarse mal dentro de las órdenes».
Existen muchas semejanzas entre este libro y la representación que hace
El Bosco. Y es muy posible que el pintor se basara en este poema. Según
la tesis de Desmonts sobre "Dos primitivos holandeses en el Museo del
Louvre" este cuadro era parte de toda una serie de pinturas que
ilustraban los cantos principales del poema de Brant (Gazette de
Beux-Arts, 1919, p.1).
1
En la obra de Brant, un grupo de locos se embarca en una nave hacia
Narragonien, la tierra prometida de los insanos, antes del naufragio,
llegan a Schlaraffenland, la tierra de la riqueza.
También existen similitudes nada desdeñables con el
Elogio de la locura, obra de
Erasmo. De hecho, la metáfora de la barca era una de las más frecuentes en la Edad Media. Se encuentra igualmente en
La Barca azul de Jacque Van Oestvoren.
Así pues, la relación que establece El Bosco entre «vicio» y «locura» es característica de la literatura del
siglo XV.
Con este cuadro, advierte de una manera burlesca sobre la pérdida de
los valores eclesiásticos, con la corrupción existente en el clero,
1
la negligencia o la locura de los hombres con relación a la religión,
todo lo que reina al final del siglo XV, en el ocaso de la
Edad Media.
Como lo menciona el maestro Michel Foucault en su Historia de la Locura
en la Época Clásica (1964, p.30), las diversas formas plásticas y
literarias nos muestran que "desde el siglo XV el rostro de la locura ha
perseguido la imaginación del hombre occidental".
Análisis del cuadro
Se presentan tipos entresacados de la hez humana: el
bufón, los borrachos, el novicio
goliardo cantando, la
monja tocando el
laúd. La barca donde se come, se bebe y se canta, va a la deriva. El
mástil es un árbol de Mayo; entre sus hojas espía el
diablo, y pende del palo un
cráneo descarnado de
caballo.
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Los protagonistas de esta pintura son la
monja y el
fraile franciscanos
que se encuentran tan distraídos, intentando hincar el diente en un
pedazo de comida que cuelga de un hilo, que no se dan cuenta de que un
ladrón les va a robar lo poco que les queda sobre la mesa.
1 Estos religiosos cantan juntos, lo que tiene ciertas asociaciones
eróticas, especialmente por la presencia del laúd, puesto que los
hombres y las
mujeres de las
órdenes monásticas se suponía que debían permanecer separados.
Los demás personajes se esfuerzan por conseguir vino y alimentos. El
sentido de la escena se condensa en el bufón sentado sobre una rama
podrida.
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La pintura presente un denso simbolismo:
- El mástil se ha convertido en un árbol. En medio del ramaje puede verse una figura que unos han considerado que es una lechuza o búho que simbolizaría la herejía; otros aprecian en él una calavera,1 que representaría a la Muerte; otros, en fin, ceeen ver una máscara (el demonio) o un diablo que desde el centro del follaje contempla la escena.3
- En el mástil ondea una banderola rosa con una media luna musulmana
que ha sido interpretada como símbolo de herejía o, también, como una
alusión a los lunáticos, esto es, a los locos que, marginados, estaban
condenados a vagar en un barco sin rumbo fijo.1
- El laúd y el bol con cerezas tienen connotaciones eróticas.
- La gente en el agua representaría los pecados de la gula o la lujuria.
- El embudo invertido en la parte inferior izquierda simbolizaría la locura.
- El ave asada simbolizaría la gula.
El Bosco denuncia los vicios en que incurre la locura del hombre
atribuyéndoselos a personajes que parecen de clases sociales inferiores.
El invitado que vomita muestra el vicio de quien sucumbe a los efectos
del
alcohol; algunos autores consideran que es un símbolo de «la horrible náusea que sienten los condenados en el
infierno».
1 Aparece igualmente un
cántaro alusivo al sexo femenino o el diablo; el pescado muerto sin escama sería el
pecado.
La pintura tal como se conoce hoy en día es un fragmento de un
tríptico que fue cortado en varias partes.
La nave de los locos
estaba pintada en una de las alas del retablo, y tiene como dos tercios
de su tamaño original. El tercio restante pertenece a la galería de
arte de la
Universidad de Yale y se exhibe con el título de
Alegoría de la glotonería y la lujuria. El ala del lado opuesto, que más o menos ha conservado toda su longitud, es
La muerte de un avaro hoy en la
Galería Nacional de
Washington.
Los dos paneles juntos habrían representado los dos extremos de la
prodigalidad y la miseria, condenando y caricaturizando ambos.