“Los temas que trata LA IDEA DE DIOS son atemporales, por lo tanto, Ud. puede ver los más antiguos, como los últimos, porque tienen la misma enseñanza”.

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lunes, 4 de febrero de 2013

MUY INTERESANTE PARA LOS MAYORES DE 50 AÑOS


¿QUÉ ES LA ANOSOGNOSIA?


Este artículo, sin duda, nos dejará más tranquilos a muchos.

Desde hace un tiempo me estaba preocupando porque:
1. No recordaba, a veces; los nombres propios.
2. No encuentro nunca donde dejé algunas cosas.
3. Cuando estoy hablando, de pronto me paro y no sigo, porque no re-cuerdo a veces lo que voy a decir o de qué estaba hablando o cómo continuar.
Yo creía que había comenzado a tener un enemigo en mi cabeza que el nombre empezaba con A. Hoy leyendo un artículo, quedé mucho más tranquilo. Por eso les voy a transcribir la parte más interesante:

Si uno tiene conciencia de los problemas de memoria es que no los tiene

Hay un término ANOSOGNOSIA, que indica el no darse cuenta de lo que ocurre. La mayor parte de los mayores de 50 años presenta alguna falla, pero es más de la edad que de la enfermedad.
Quejarse sobre fallas de la memoria es un hecho muy frecuente en personas de 50 años de edad para arriba. Se traduce en no poder recordar el nombre propio de un individuo, de entrar a una habitación sin saber qué se iba a buscar, olvidar el título de una película, o dónde se dejaron las gafas o las llaves.
En esas edades, más 70% de los adultos presenta esta dificultad lo cual indica que más que una enfermedad es una característica de los años que
se tiene.
Muchas personas se preocupan (a veces en exceso) por estos olvidos.
De aquí una afirmación importante:
"Quien es consciente de padecer de estos olvidos es quien no tiene problemas serios de memoria ya que quien padece una enfermedad de la memoria con el inevitable fantasma del Alzheimer no tiene registro de lo que efectivamente le pasa, ya que presenta ANOSOGNOSIA, una palabra médica que indica, precisamente el no darse cuenta de lo que le ocurre"

B. Dubois, profesor de neurología de Pitié-Salpêtrière, acuñó una paradójica pero didáctica explicación válida para la mayoría de los casos de personas preocupadas por sus olvidos:
"Cuanto más se quejan los sujetos de su memoria, menos probabilidades tienen de sufrir una enfermedad de la memoria".
 
La memoria no es un sistema de archivo lógico, una enciclopedia de informaciones, ni la inteligencia humana funciona como retransmisora de informaciones. La memoria funciona como un cantero de datos para que nos formemos constructores de pensamientos. Jesús de Nazaret tenía conciencia de eso, pues usaba la memoria como trampolín para expandir el arte de pensar. Estaba siempre estimulando sus discípulos a interiorizar y a repensar. 
Uno de los papeles más importantes de la memoria no es transformar el ser humano en un repetidor de informaciones, sino un ingeniero de ideas, un constructor de nuevos pensamientos. Jesús de Nazaret estaba continuamente conduciendo sus discípulos a pensar antes de reaccionar, a abrir las ventanas de sus mentes delante de sus miedos, errores, fracasos y dificultades. Estimulaba los papeles de la memoria y el proceso de construcción de pensamientos. Infelizmente muchos prefieren tener óptima memoria y ser repetidores de informaciones, lo cual encarcela la inteligencia. 
Por conocer bien los papeles de la memoria Jesús de Nazaret enseñaba mucho diciendo poco. Deseaba que las personas no fueran repetidoras de reglas de comportamiento, pues somos óptimos para juzgar y criticar los otros, y para colocarnos maquillaje social y religioso. 
Jesús de Nazaret estimulaba a las personas a ser fuertes en una esfera en que acostumbramos ser débiles, fuertes en administrar la impaciencia, rápidos en reconocer nuestras limitaciones, seguros en reconocer los fracasos, maduros en tratar con las dificultades del relacionamiento social, político, religioso… quería que sus discípulos fueran libres, libres en un territorio en que todo ser humano es fácilmente prisionero: en el territorio de la mente y la emoción. 
Feliz el hombre que encuentra sabiduría, porque mejor es el lucro que ella da, que de la plata, mejor es su ingreso, que del oro más fino…
Jesús de Nazaret colocó a sus discípulos en una escuela de sabios. Sabios que fueran personas comunes por fuera, pero especiales por dentro. Sabios que vivieran una vida plena, aunque simple exteriormente.
Este documento está dedicado a los olvidadizos
Si os olvidáis de mandarlo a alguien, quedaos tranquilos que no es Alzheimer, son años, orgullosos años.